Antes de nada, un inciso para disculparme por todo este tiempo de ausencia en el blog. No tengo excusa. Ahora, dejadme que os presente a uno de los más grandes pintores flamencos, uno de mis artistas preferidos: Vermeer.
Jan Vermeer
1632 – 1675
Basado en “Vermeer, la obra completa”, de Norbert Schneider, editorial Taschen.
Cronología~
1615 Reynier Janszoon y Digna Baltens contraen matrimonio y se mudan a Delf.
1632 Nace Vermeer, segundo hijo del matrimonio.
1653 Abr. Jan Vermeer y Catalina Bolnes, hija de Maria Thins, contraen matrimonio en un pueblo cerca de Delf.
Dic. Vermeer es admitido en el gremio de San Lucas.
1656 Primera obra datada de Vermeer (En casa de la alcahueta).
1660 Se trasladan a casa de Maria Thins, madre de Catalina Bolnes.
1668 Segunda obra datada de Vermeer (El astrónomo).
1669 Tercera obra datada de Vermeer (El geógrafo).
1672 Comienza la Guerra Franco-Holandesa, y, consecuentemente, el deterioro de la situación económica de Vermeer.
1675 Muere Vermeer. Es enterrado el 15 de diciembre en el panteón familiar. Deja tras de sí 11 hijos menores de edad y muchas deudas, que asumirá Catalina Bolnes solicitando la gestión de sus bienes al Tribunal Supremo de La Haya.
1688 Muere la viuda de Vermeer, Catalina Bolnes.
Vida~
No es mucho lo que se sabe sobre Jan Vermeer. Fue bautizado el 31 de Octubre de 1632 en Delf, donde su padre, Reynier Janszoon, se había trasladado en 1615 tras contraer matrimonio con la que sería la madre de Vermeer, Digna Baltens.
Su padre llevaba una hostería, pero realmente era comerciante de objetos de arte. A la posada acudían gentes adineradas, y se sabe que Reynier mantenía contacto con grandes artistas. Puede que ello supusiese un impulso creativo en Vermeer.
Vermeer fue admitido en el 1653, a la edad de 21 años, en el gremio de pintores de Delf, el gremio de San Lucas. Para ello debió de realizar 6 años de aprendizaje con algunos de los artistas reconocidos por la organización.
Hay diferentes candidatos para este puesto, pero la hipótesis que más aceptación ha tenido ha sido la de que su maestro pudo ser Carel Fabritius, que falleció un año después es un incendio sucedido en Delf que provocó daños a gran parte de la ciudad.
Vermeer se casa en 1653 con Catalina Bolnes, hija de Maria Thins, en un pueblo cerca de Delf. Maria Thins era una mujer adinerada, y al principio se oponía al matrimonio, se piensa que porque por aquel entonces el padre de Vermeer empezaba a acumular deudas.
La pareja se instaló en la hostería del padre de Reynier, pero en 1660 se mudaron a la casa de Maria Thins. Tuvieron 15 hijos, 4 de los cuales murieron jóvenes.
Vermeer gozaba de buena situación económica por aquel entonces, pero no vivían de sus cuadros, pues pintaba una media de 2 al año. Tampoco está comprobado si trabajaba en la hostería de su padre; se cree que también se dedicó al comercio de objetos de arte.
Vermeer pintaba en su mayoría para sujetos interesados en su arte. Uno de ellos era Jacob Dissius, propietario de una imprenta en Delf.
Los últimos años de Vermeer estuvieron ensombrecidos por un dramático deterioro de su situación económica. Acumuló grandes deudas y se vio necesitado de créditos.
La causa de su ruina fue la Guerra Franco-Holandesa (1672-1678). Para evitar el avance de las tropas francesas se abrieron diques que inundaron grandes extensiones de tierras, entre ellas las de Maria Thins, que suponían su principal fuente de ingresos.
Vermeer muere en 1675 y es enterrado el 15 de diciembre en el panteón familiar. Dejó 11 hijos menores de edad y grandes deudas que aumirá Catalina Bolnes solicitando la gestión de los bienes al Tribunal Supremo de La Haya, renunciando así a su herencia.
Cedió los pocos cuadros de Vermeer que tenía; la mayoría estaban en posesión de Jacob Dissius, los cuales, tras la muerte de éste, fueron anunciados en una subasta en Amsterdam (21 cuadros).
Según indican los precios pagados por ellos, Vermeer se hallaba en la cúspide del mercado del arte.
Obras~
* Aproximadamente.
Vista de Delf, 1660-61*
Se aprecia claramente el principio de Vermeer de ordenar los elementos arquitectónicos paralelamente al lienzo, cosa que también se puede ver en sus cuadros de interiores. Procura siempre dar un tono de conjunto unificador a sus cuadros. En este caso, destacan los tonos ocre y marrón.
La luz incide de manera diferente en la composición: los edificios de delante se encuentran en sombra mientras que los traseros son iluminados.
Cristo en casa de María y Marta, 1654-55*
(No he podido encontrar una imagen mejor... ><)
Se trata de una de las obras más tempranas de Vermeer, perteneciente a la por aquel entonces llamada “pintura de historia”, el género más noble del arte, donde se ven incluídos los temas religiosos (escenas bíblicas o vidas de santos), mitología e historia.
Cristo en casa de María y Marta representa un episodio del evangelio de Lucas. La composición es sencilla. Suelos y paredes son de madera. María se sienta sobre un taburete a los pies de Jesús -cuya cabeza está rodeada por un aureola- quien, señalando a María, le indica a Marta -que porta una cesta de pan- que la primera ha elegido la mejor parte. María, en esa actitud observadora, representa el sentido contemplativo de la vida.
En casa de la alcahueta, 1656
Este cuadro pertenece a la categoría de burdel, muy apreciada en Holanda. El motivo del vino es central en él, pero el verdadero tema es la venalidad del amor, la posibilidad de acceder a él mediante un pago.
El soldado y la muchacha sonriendo, 1658*
Siguiendo con el tema del vino, en este caso es representado como medio de seducción. El soldado está sumido en las sombras, pero la joven es iluminada por la luz que entra de la ventana. El gesto de su mano indica el carácter de conversación que tiene la escena. La diferencia de tamaño entre una figura y otra -motivada por el espacio- deja patente que el hombre es quien domina, quien pretende ganar los favores de la mujer mediante el vino. El hombre, en sombras, inspira la maldad, las intrigas, mientras que la mujer, iluminada y radiante, representa la pureza y la inocencia.
Mujer sentada tocando el virginal, 1673-75*
Se trata de una muchacha sentada frente al virginal que mira en dirección al espectador. Sus brazos han sido pintados muy esquemáticamente y las sombras y la iluminación de los pliegues de la falda han sido toscamente representados. El violonchelo de la izquierda lleva a pensar que había otra persona en la habitación.
Mujer tocando el laúd junto a la ventana, 1664*
En este cuadro, la ventana está medio cubierta, iluminando parcialmente a la mujer que parece estar afinando su instrumento -esto se adivina por su posición, inclinada hacia delante y con la cabeza ladeada, como prestando atención a los sonidos producidos-.
Mujer leyendo una carta junto a la ventana abierta, 1657*
La mujer, situada frente a la ventana, lee una carta con atención y tensión interna. La ventana abierta nos indica, de modo metafórico, el anhelo de la mujer por escapar al mundo exterior, por salir del recinto hogareño.
El cuenco con manzanas y melocotones hace referencia a los frutos del pecado original, aludiendo de este modo a una relación extramatrimonial que tiene que ver con la carta.
Mujer de amarillo escribiendo una carta, 1665-70*
La mujer representada luce arreglada y adornada. Vestida con una chaqueta amarilla ribeteada de armiño, escribe una carta de amor con una pluma de ganso. En la mesa se pueden apreciar también un collar de perlas, un joyero y un tintero. El tema de la vanidad salta a la vista.
Criada con cántaro de leche, 1658-60*
Este cuadro gozó desde muy temprano de una gran apreciación (ya lo demuestra el precio pagado por él en la subasta de Amsterdam). La servidumbre se suele representar holgazana, descuidada, no siendo así en el cuadro de Vermeer, donde la criada vierte con cuidado y atención la leche en un recipiente.
Anteriormente había un mapa en la pared gris, pero Vermeer optó por eliminarlo para representar mejor a la mujer en su modesto quehacer cotidiano.
La muchacha con el pendiente de perla, 1665*
Uno de los más archiconocidos cuadros de Vermeer.
La joven representada ha sido pintada sobre un fondo oscuro para posibilitar un efecto de contraste. Su boca entreabierta indica que habla -al espectador, superando los límites del lienzo-, y su mirada es soñadora pero a la vez atiende a su interlocutor. El tocado del turbante que cae desde lo alto de la cabeza le da un aire exótico.
Si duda un motivo principal de la composición es la perla que cuelga de la oreja, destacando en la zona sombría del cuello de la joven.
El geógrafo, 1668-69*
Se trata de una representación de un científico de largos cabellos recogidos tras la oreja y vestido con un manto largo, que, ayudándose de un compás, comprueba distancias sobre planos cartográficos. Mira pensativamente al exterior.
Alegoría de la pintura (El arte de la pintura), 1666-73*
El tema de este cuadro no es la pintura, sino la historia -más concretamente: de famosas victorias militares-. El pintor de espaldas (anónimo), comienza a pintar en el lienzo la corona de hojas de Clío, la musa de la historia, que porta un trombón y un libro.
Ésta ha sido sólo una pequeña selección de toda la obra de Vermeer, con un breve comentario (basado en el libro anteriormente mencionado).
Exposiciones~
En estos momentos tenemos en Bilbao
El geógrafo, en El Guggenheim. La exposición estará hasta el
23 de enero de 2011.
Clic aquí para conocer más información.
¡Hasta otra! Espero volver pronto ;)